Una fábrica de peluches en Shenzhen, no una oficina comercial
Fabricamos peluches a partir de los dibujos de otros desde 2013, desde un solo edificio en Shenzhen, Guangdong. Todo, desde el primer patrón hasta la caja de exportación precintada, ocurre aquí. Es una forma poco de moda de llevar un negocio de peluche, y es la razón de que nuestra tasa de repetición sea la que es.
La fábrica empezó siendo una sala de patronaje: dos personas capaces de mirar una hoja de personaje y saber dónde tenían que caer las costuras, trabajando para fábricas que sabían coser pero no trazar. Sigue siendo la parte del negocio sobre la que se apoya todo lo demás. Un peluche se gana o se pierde en el patrón, y cada etapa posterior solo protege esa decisión.
Después vino la costura, luego el bordado, luego el corte, y después la inspección y el embalaje propios, incorporados en ese orden a lo largo de una década porque cada uno era la etapa que más se torcía cuando la hacía otro. Hoy un diseño que llega el lunes como foto de móvil puede ser una muestra física dentro de un sobre de mensajería la semana siguiente sin salir del edificio.
Lo que no hacemos es tener stock ni vender personajes propios. Cada peluche de la galería pertenece al cliente que lo encargó. Es un límite deliberado: nunca competimos con las marcas para las que fabricamos, y la respuesta a «¿podéis hacer esto?» es una pregunta de patronaje, no de catálogo.




La fábrica en cifras
- Fundación
- 2013
- Ubicación
- Shenzhen, Guangdong, China
- Pedido mínimo
- 100 piezas por diseño
- Plazo de muestra
- 7–10 días
- Plazo de producción
- 25–35 días
- Capacidad mensual
- más de 300.000 piezas
- Patronistas
- Dos, a jornada completa
- Idiomas de atención
- Ocho
A dónde va nuestro trabajo
- Estados Unidos y Canadá
- Reino Unido e Irlanda
- Alemania, Francia, España, Italia y Países Bajos
- Portugal y Brasil
- Japón y Corea del Sur
- Arabia Saudí, Emiratos y el resto del Golfo
- Australia y Nueva Zelanda
- México, Chile y Colombia
Lo que hay bajo un mismo techo
Sala de patronaje
Dos patronistas a jornada completa y un digitalizador. Entran hojas de personaje, salen piezas planas escaladas, con la posición de las costuras discutida antes de cortar nada.
Nave de bordado
Máquinas multicabezal de bordado plano y 3D, más aplicación y transferencia térmica para las marcas que el bordado saturaría.
Corte y costura
Troquelado para volumen y corte láser para series cortas y paneles complejos, alimentando líneas de costura que pueden repartirse entre varios diseños a la vez.
Acabado y embalaje
Relleno, cierre, repaso, cepillado, detección de agujas, inspección, etiquetado y embalaje de exportación, con una muestra de cada diseño guardada en el showroom.
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Enséñanos el dibujo. Le ponemos precio.
Un boceto fotografiado con el móvil basta para empezar. Dinos la altura final y aproximadamente cuántas unidades necesitas y recibirás un presupuesto detallado en 12 horas laborables.